El profesional inmobiliario en Internet

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Los portales inmobiliarios aportan un medio publicitario fundamental tanto para agencias como a promotoras, poniéndoles en contacto con miles de usuarios interesados en comprar una vivienda.
El internauta visualiza un anuncio que le llama la atención entre todos los demás, se decide por un piso en concreto y escribe al promotor esperando cumplir sus expectativas y recabar más información. Hasta aquí todo en orden y en este punto es donde empieza el trabajo de los profesionales inmobiliarios que deberían lanzarse a toda prisa a por su lingote de oro. Sin embargo  si atendemos a diferentes estudios nos encontramos con datos sorprendentes e inquietantes.
¡El 45% de los profesionales inmobiliarios NO responden a los emails de los usuarios interesados en sus inmuebles!
¡En las primeras 24 horas tan solo contesta al usuario interesado un 15% de los profesionales!
Estos porcentajes no requieren ninguna valoración, hablan por sí mismos. Para tratar de solventar este problema en NEWLAR se realiza un seguimiento semanal al navegante en el cual se le pregunta si se ha puesto la empresa en contacto con él, si ha quedado satisfecho con la respuesta y cuanto tiempo tardaron en contactar con él.
Según todos los estudios realizados en EEUU, responder a un email de un navegante interesado transcurridas dos horas desde que envía su solicitud tiene una efectividad reducida. Es necesario contestar en las dos primeras horas. Es fundamental que el usuario no pierda el interés o encuentre otros inmuebles de la competencia que le agraden y se pongan en contacto con ellos antes que nosotros.
Otro tema fundamental, no hay que tratar de “hacerle la ficha” a un navegante interesado desde el primer momento. Si llama preguntando si el edificio tiene ascensor no debemos lanzarnos a preguntarle sus datos personales. Importantísimo es también responder al navegante en el mismo medio en el cual nos contacta. Si nos envían un email aunque dejen su teléfono responderemos por email, no sabemos si el navegante está en el trabajo y no puede hablar o simplemente no le apetece.