El negocio inmobiliario y el poder de la información

Si en alguna ocasión, en el mercado inmobiliario, ha sido vital poseer e interpretar correctamente los datos que manejamos en torno a la vivienda, ese momento es AHORA.

La incertidumbre financiera, las restricciones en el crédito y la inflación han castigado al país en su conjunto, pero con especial dureza al mercado de bienes raíces, y lo han empujado hacia un “reciclaje” irremediable del modelo de negocio tradicional.

El nuevo escenario económico exige de las empresas promotoras y constructoras excelencia en la gestión. Y es que ya no es utópico hablar de la recuperación económica del país, el crecimiento del PIB y la reducción del desempleo. Y el mercado inmobiliario también parece empezar a recuperarse.

El precio medio de la vivienda nueva y usada ha alcanzó los 1.328 euros el metro cuadrado al cierre del segundo trimestre de 2014, lo que supone un incremento del 4,5% respecto al trimestre anterior, según el informe trimestral que presentó Sociedad de Tasación (ST).

No vamos a descubrir ahora que España es un país de sensaciones, y éstas son muy diferentes hoy que hace unos meses.  Por ello, ahora más que nunca, una gestión profesionalizada de nuestra actividad inmobiliaria supone la diferencia entre avanzar o retroceder, entre perdurar o desaparecer.

Algunas recomendaciones para la gestión inmobiliaria en nuestro día a día son:

      Gestionar y analizar las distintas propuestas presupuestarias de nuestros proyectos inmobiliarios.

      Controlar en todo momento la ejecución de los mismos (mediciones, certificaciones, informes comparativos, etc.)

      Mantener en todo momento un control pormenorizado de los costes del negocio.

      Tener presente los flujos de cobro y pago y la posición de Tesorería en cada momento.

      Disponer de herramientas de análisis y simulación para la toma estratégica de decisiones.

      Calificar el comportamiento histórico de los proveedores para establecer valoraciones de referencia para futuras contrataciones.

Recuerda que los momentos de cambio son ocasiones para los mejor preparados, para aquellos que no ven crisis sino oportunidades de negocio.


No esperes más y aprovecha todo el poder de las nuevas tecnologías al servicio del negocio inmobiliario para avanzar con paso firme y seguro.

El portal de tu nueva casa

PropTech _ portal de tu nueva casa

ORIGINALIDAD    VS.    CRISIS

El reto consistía en presentar el lanzamiento de nuestra nueva versión del portal NEWLAR en el Salón Inmobiliario de Madrid y darlo a conocer al mayor número posible de asistentes.

¿El hándicap? El músculo económico, una inversión de 12.000€.
Nos pusimos manos a la obra y conseguimos llegar a 20.000 visitantes, el 50% de los asistentes.

Todo un éxito.
¿Cómo? Mediante una óptima administración del presupuesto y recursos disponibles. 

Invertimos 9.000€ en la contratación del stand más pequeño y económico del salón.

Los 3.000€ restantes los repartimos de la siguiente manera:

  • 1.200€ en la pieza promocional, llaves de cartón troqueladas.
  • 900€ en premios, noches de hotel + tratamiento wellness.
  • 800€ en salario de las azafatas y licencias para repartir material promocional por la feria inmobiliaria.
  • 100€ en camisetas corporativas de las azafatas.

sima-otono-014-resolucion-de-escritorio.jpg

DIFERENCIACIÓN E IMAGEN DE MARCA

 

La pieza promocional consistía en una llave de cartón con el logo de NEWLAR y con un código para el sorteo. La llave era de muy buena calidad y troquelada, ideal para llevar en el dedo dándole vueltas. Los asistentes deberían registrarse en casa en NEWLAR para poder validar el código del sorteo.

¿Un portal inmobiliario que me entrega la llave del portal de mi nueva casa?. Parece lógico. En una feria inmobiliaria, parece evidente. Aunque resulte difícil de creer anteriormente jamás se hizo una acción similar en ningún salón inmobiliario.

Entregamos más de 20.000 llaves en tres días, en el peor momento de la crisis, cubriendo el 50% de los asistentes al salón inmobiliario.

 

Referencia en el diario EL MUNDO